Troye Sivan vuelve a ponerse en drag, pero esta vez no para seducir ni protagonizar: para compartir el espacio con una comunidad que simplemente existe.

Es viernes por la noche y, como acostumbro, estaba en YouTube, simplemente viendo qué había de bueno. Entonces, el nuevo video de Troye Sivan, “She’s the Best”, aparece frente a mis ojos. Rápidamente lo pongo y una Nicole Kidman (más hot que nunca), un cigarro, un camerino lleno de drag queens, Sasha Colby y la voz mágica de Troye recitando lo que parece ser una oda a las mujeres de su vida convergen en un video musical que presenta a la comunidad queer como siempre la he querido ver.

“She’s the Best” marca lo que vendría a ser el cuarto álbum de estudio del cantante, uno que ya tiene fecha de estreno y que promete estar al mismo nivel de Something to Give Each Other, pero con un estilo bastante diferente. Después de un pop lleno de hits que abrazaban su sexualidad al máximo, “She’s the Best” llega con un tono mucho más suave, algo que me fascinó, pero no tanto como su video musical. Y es que esta vez Troye se hace a un lado de la cámara y viene a ser más un observador. Esta vez, la magia está en ellas y, como bien dice la canción, “that girl”.

Creo que, para mí, este video marca una contraparte de esta hipermasculinidad en la que nos encontramos actualmente. Ver a Troye en drag (no intentando gustarle a Ross Lynch como lo hacía en “One of Your Girls”), apartarse del rol protagonista y cedérselo a las mujeres y las personas trans, mientras comparte junto a ellas, me recordó a cuando encontraba paz entre mis compañeras en el colegio, a esos espacios seguros en los que nada de lo que era debía ser escondido.

Quizá por eso el video me llevó a una sensación de orgullo y amor hacia toda esta comunidad que se mueve libremente a través de la pantalla. Hay una quietud muy reveladora en la manera en la que cada una de ellas está representada. Desde esa Nicole que se pasea por los camerinos de las drag queens hasta dos amigas esperando el metro, todas se apoderan de la pantalla de manera sencilla. Pero hay, dentro de esa sencillez, una resiliencia que siempre me ha impresionado.

Es extraño vivir en el mundo actual porque todo se siente en desmedro de nosotros y, sin darnos cuenta, estamos involucionando en tantas cosas. Por eso es bonito ver un video que evoca toda la esencia de lo que ser gay significa, o ha significado, durante tanto tiempo.

Tal vez este video nunca tuvo que ver con Troye, Nicole Kidman y Sasha Colby compartiendo pantalla. Tal vez se trata de volver a ver a una comunidad queer existiendo y no intentando justificar esa existencia. Y eso creo que es nuestra mejor resistencia.

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