«Yes, Chef»: Mis trastornos mentales en la cocina

Siempre que la crítica (film twitter) alaban una serie pienso en la expectativa que estoy creando alrededor de ella… tal vez por eso me demoré en comenzar “The Bear”. Ahora que la vi estoy realmente obsesionado, no sólo convirtió a Jeremy Allen-White en el weirdo fuckboy que es hoy en día, también es la serie por excelencia para las que tenemos familias disfuncionales, ansiedad y unas buenas ganas de alejarnos de la cocina.

La historia narra los esfuerzos, casi inhumanos, que hace Carmy porque el local de sándwiches de su hermano salga a flote luego de su trágica muerte.
Desde el episodio uno seremos testigos de los constantes conflictos en los que se enredan nuestros protagonistas creando una tensión digna de asesinos seriales y demostrando que la cocina puede ser peor que el infierno mismo.

The Bear no cuenta una historia de manera continua, va dando saltos en el tiempo y mostrando momentos exactos de los personajes. Esto funciona bien pero al mismo tiempo se siente como si tu nuevo novio te invitara a comer con su familia y ellos se pusieran a pelear por quien sabe que problema y tu fueras adivinando lo que está pasando a medida que los conoces un poco más. Es decir, no conoces al 100% lo que ha pasado, te vas haciendo una idea con cada episodio. Creo que es una genialidad.

Por otro lado tenemos la construcción de los personajes. Nos muestran estas personalidades hostiles, llenas de ira, con inseguridades, tratando de dar lo mejor de sí y sacando adelante un restaurante con todas las de perder. Hacer que la audiencia (yo), empaticen con personas como Richie, es algo que solo una buena serie puede lograr. Ya lo hemos visto con Succession, Fleabag, Bojack Horseman que no importa que tan equivocado esté tu personaje, el factor humano es fundamental para darle consistencia a un protagonista y The Bear sin lugar a dudas cumple con esto. Debo decir que hay más de un personaje que me encanta en esta serie pero me quedo con Sydney porque tiene una vibra muy divertida de ver en pantalla y su relación con Carmy es todo lo que quiero en la vida.

The Bear es una serie que lo tiene todo. Desde su estética en tonos azules dándole cierta tristeza a la fotografía hasta el insulto más ordinario que Richie utiliza en alguna discusión, envuelve a The Bear en una experiencia que no se pueden perder. Ahora, si se la quieren perder, háganse un favor y solo vean el episodio 6 de la segunda temporada y con eso lo entenderán todo.
Vale🎀

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