«The Boy and the Heron»: Las hipersensibles y yo get it

Creo que todos pasamos una gran sorpresa, o por lo menos las melómanas y yo, cuando nos enteramos que Hayao Miyazaki estaba haciendo una nueva película para el estudio Ghibli. Para los que no saben, ya van tres veces que Hayao dice que se retira del mundo cinematográfico y de pronto vuelve. Obviamente agradecemos que regrese y más si lo hace con una nueva obra maestra como lo es The Boy and the Heron.

La historia sigue a Mahito, dios perdone a Hayao por ponerle ese nombre porque yo no lo hago (traumas de Jujutsu y el que entendió, entendió), un niño que pierde a su madre a causa de la guerra y cuatro años después se enfrenta a su nueva vida. Quiero enfocarme en el contexto de la guerra porque, para mí, ahí está parte del argumento. Mahito se cría en un ambiente hostil y frívolo, pierde a su madre en medio de todo este caos… Es una realidad difícil de asimilar y podemos ver cómo esto afecta a Mahito sobre todo durante los primeros 30 minutos de la película. No muestra ningún tipo de emoción frente a su nueva vida junto a su nueva madre o las ancianas con las que vive y está siendo constantemente atormentado por su madre siendo consumida por el fuego.
Tal vez haya comprendido el sentir de Mahito porque hace poco leí un libro de un japonés que vivió su juventud en medio de la guerra y como se configuró su pensar mientras narra su propia historia es fuerte. Como sea, es justamente este punto el inicio de la aventura que cambia la perspectiva del prota y por ende hay mucho simbolismo en este mal trip al que es expuesto Mahito.

Un punto no tan a favor de la película es que hay ciertos baches narrativos que no se explican en un 100% aunque un amigo (más bien una cita) me dijo que pueda deberse a la traducción más que a otra cosa así que probablemente queden con ciertas preguntas que nunca tendrán respuesta más que entender que Mahito mágicamente lo sabe y tampoco son tantos baches como para perderte toda la narrativa de la película.

The Boy and the Heron es un viaje continuo sobre el dolor, la pérdida, la conexión que creamos con los demás y a tener fe en las personas (¿cómo analice todo eso mientras veía una película? así es, me atraparon soy un ser de luz hipersensible). Es una película que se siente muy de autor, uno que nos entrega cierta sabiduría a través de la película. Cómo una última reflexión que quiso compartir con todos nosotros y por eso deben verla.

Hemos llegado al final de mi bella columnita, desde ya agradecerles por leerme. Recuerden hidratarse, hacer ejercicio, tener relaciones insanas para llorar con música de Mitski de fondo y mantenerse inestables emocionalmente.

Vale 🎀


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