
Y después de una década uno de los animes más impactantes que he visto, ha llegado a su fin. Dejando, quizás, uno de los traumas cinematográficos más grandes de nuestra vida pero también regalándonos momentos inolvidables. Aquí van mis comentarios acerca de Shingeki No Kyojin.
Para comenzar, dejar en claro que el final me gustó un montón, si creo que el dejarnos tanto tiempo con la espera hizo que mi hype (habló muy desde mi perspectiva) bajase un montón. De hecho, si bien estaba esperando el episodio con entusiasmo no lo tenía tan en mi retina y tuve que ver resúmenes para volver a familiarizarme con la historia. No obstante, el final me pareció una maravilla desde varios aspectos y un buen cierre para el protagonista y antagonista de una historia perfectamente orquestada. Aunque, también existía dentro de mi esta incertidumbre de no saber que tanto me iba a gustar el final considerando que en las redes sociales se había dicho que el final no había sido tan bueno como se esperaba, y puede que tal vez la idea que el creador quiso transmitir no haya quedado del todo clara en papel, pero en el anime quedó clarísimo.
Cuando Eren activa el retumbar para eliminar a la humanidad y devolverle la libertad a Paradis, algo dentro de mí pensó: esto terminará muy mal y lloraré un montón. Para mi sorpresa, no terminó tan mal pero si llore mucho y es que hay tantas cosas que rescatar de la serie y no hablo necesariamente de este último episodio, si no a lo largo de toda su historia. Desde el desarrollo de los personajes hasta esos interminables enfrentamientos entre humanos y titanes que nos mantenían histéricos, todo en SNK está bien hecho y eso es decir poco. Vemos a un Eren crecer desde ese odio hacia los titanes con un carácter impulsivo, violento y descontrolado a el líder estratega más frívolo que pudo existir, tomando decisiones y cargando con el peso de estas, haciendo todo para que las personas a las que ama logren alcanzar lo que él siempre buscó. Es toda una tragedia griega la vida de Eren, tal vez por eso soy Eren apologist y no me importa que haya matado al 80% de la población porque conocemos al genocida, sabemos a lo que fue sometido y siempre es horrible ver ese primer episodio cuando su madre es asesinada frente a sus ojos… no se ustedes pero para mi eso lo justifica todo. Bueno, no todo pero entienden a lo que quiero llegar.
Pero hablando solo del último episodio creo que MAPPA estuvo fabuloso, no solo las secuencias de acción fueron hermosas y bien ejecutadas sino que le dio todo un enfoque muy cinematográfico al episodio. Está al mismo nivel que una película de alto presupuesto. Tuvo estas referencias a “La lista de Schindler” con el bebé de rojo intentando ser rescatado mientras el resto del mundo moría en un tono gris…. O sea es cine, simplemente cine. Luego tenemos la venganza de Levi contra Zeke, no fue una gran batalla pero fue un muy buen cierre para Zeke quien de alguna manera logró redimirse y aceptar que la vida se trataba de cosas simples, que la motivación de la existencia en si se trata de cosas sin sentido. La conversación de Armin y Eren que me saco demasiadas lágrimas, no solo te contextualiza lo que ocurría en la mente de Eren sino que además te devuelve a ese personaje más humano porque durante las últimas temporadas se había convertido en este ser con una sola misión y te olvidas un poco que alguna vez fue un niño. Es genial poder volver a ver esos deseos puros y egoístas como el no querer que Mikasa se enamore de nadie pero al mismo tiempo desear que lo olvide… es bastante interesante cómo construyen ese momento en la historia y es emocionante cómo se prometen que estarán juntos incluso en el infierno. Finalmente, contamos con el Mikasa moment en el que se da cuenta que debe matar a Eren… fui lágrimas y trastornos mentales. También deja un mensaje menos esperanzador sobre la humanidad y la guerra, me gustaría pensar que no funciona así pero debo admitir que con todo lo que está pasando actualmente y con los precedentes sabemos que los humanos somos autodestructivos y violentos… ojalá no fuera así y me imagino que los creadores como Hajime Isayame en realidad crean estas historias tratando de decirnos: no sigamos ese camino de violencia pero al final quienes debieran entender esto no siempre hacen caso.
No puedo dejar de mencionar la animación, repito que MAPPA se las mandó, realmente valió la pena la espera. Así como la banda sonora que nunca, nunca decepcionó a lo largo de toda la serie y que se agradece un montón.
Shingeki No Kyojin fue y será uno de los animes más importantes de la última década, no solo por el impacto cultural que dejó sino por el trauma que nos dejó de pensar que Mikasa y Eren pudieron haber terminado felices, es el gran “Right person wrong time” y nos dejó a mi y las trastornadas con una nueva idealización absurda. Ahora si no tengo que matarlo para evitar que destruya a la humanidad no es amor. En fin, gracias por tanto SNK y SASAGEYO (te amo Levi 😭).
Vale.