“Pearl”: You’ll always be famous for this

Cuando el año pasado apareció en mi radar el trailer de “X” jamás imaginé lo obsesionado que me pondría la película y mucho menos que su precuela nos regalaría uno de los personajes más memorables, en mi opinión, del cine en la última década. 

“X”, un slasher bastante inteligente que toma elementos cinematográficos de la pornografia de los setenta para narrar una historia sobre éxito, el paso de los años y la fama de una manera brillante, se remonta años antes y nos brinda “Pearl”, un cuento en technicolor lleno de melodrama y fantasía que llevan esta historia a otro nivel. 

Pearl cuenta la historia de una chica de pueblo con grandes sueños reprimida en una granja junto a su familia. Las restricciones de su madre y los constantes cuidados que debe darle a su padre son un constante tormento para Pearl, quien ve en una audición local su posibilidad de al fin dejar esa vida que cree no merecer llevándola a quitar cualquier obstáculo que le impida llegar ahí. 

La energía de Pearl, interpretada por Mia Goth (de quien estoy perdidamente enamorado), es fantástica. Las ambiciones del personaje que lucha por una vida junto a las estrellas es de esas cosas con las que puedes empatizar rápidamente. Creo que llegas al punto en el que tiendes a defenderla, o por lo menos durante los primeros 40 minutos de metraje, y siempre he pensado que un personaje que te genere cualquier tipo de empatía está bien logrado (aunque con Pearl hay varias cosas bien logradas). Además posee un buen desarrollo, claramente somos espectadores de ciertos desórdenes mentales en la cabeza de Pearl y puede que no nos extrañe cuando comienza a asesinar pero es interesante cómo va tomando forma la demencia del personaje. Aún así, como si fuese lo último que le queda de cordura nos lanza ese último monólogo, un relato del no saber que está mal con ella, porque quiere una vida diferente, porque no puede conformarse y si es que existe alguna cura para personas como ella. No se si solo esté hablando por mi pero creo que en ese momento me sentí completamente identificado con Pearl. Esa sensación de sentir que merecemos más de la vida pero aquí estamos. Es fantástico porque le da una razón a Pearl para hacer todo lo que hace, una que si bien no la justifica, te hace entenderla por completo. Bueno yo si la justifico porque soy un defensor de Pearl.

Una cosa a destacar está en la estética de la película, no solo es utilizada como un elemento decorativo sino que añade una dimensión más a la película. Pearl posee colores fuertes y saturados que destacan esa fantasía en la que vive el personaje, una especie de cuento de Disney retorcido que de a poco comienza a desvanecerse hasta convertirse en una completa pesadilla. Esto se refleja de manera perfecta cuando Pearl audiciona y los jueces se convierten en su desfigurada madre mientras le dicen que no ha quedado para el papel.

Para finalizar, creo que más allá de lo divertida que resulta la película y de lo atractivo de sus colores, lo que más fascina de Pearl es su constante lucha por convertirse en una estrella. Es ese mundo de fantasía en el que vive, en ese granero donde todos sus sueños se vuelven realidad, en esa Mía Goth entregando su vida en un papel. Es Pearl y eso es todo lo que es, así que mientras esperamos Maxxxine con ansias aun podemos continuar disfrutando de esta obra que se quedó en mi retina como un sueño vívido. 

Vale.

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